GASTRO & COLONO (Internal Intrusion)


GASTRO & COLONO (Internal Intrusion)

“Y me pusieron en una camilla y me introdujeron humillantes sondas… y… así fue mi examen medico”. Homer Simpson (Expediente Springfield)

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Tercera y última entrega de la trilogía “GASTRO & COLONO”. Internal Intrusion.

Del creador de “GASTRO & COLONO – Prologue” (1ª Parte)…
Del productor de “GASTRO & COLONO – Definitions” (2ª Parte)…

Llega la resolución final de una historia verdadera… la intrusión interna…

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Tras el descalabro de todos mis planes para mi vigésimo séptimo aniversario, al fin llega el día G&C. Todo estaba preparado para la intrusión interna.

Marca registrada

El día definitivo.

Había seguido a rajatabla la dieta especial baja en residuos, que aunque no muy restrictiva, no dejaba de resultar puñetera. Tenía el intestino grueso a punto de caramelo para ser limpiado a conciencia. Había avisado en el curro de que ese día no podría ir a trabajar, evidentemente solo un Jackass iría a trabajar tras tomarse un potente laxante. Y tenía a Madre & Hermana siempre alerta para lo que necesitara.

¡Todo correcto! ¡Disfrutemos de la calma antes de la tempestad! Y, ¿porque no?, ya que no tenemos que ir a trabajar y la prueba es por la tarde aprovechemos para dormir hasta que nos cruja el rabo…

No… no… disculpe, esto no funciona así… El laxante que le dejará el intestino grueso como los chorros del oro no funciona tan rápido como en las películas. CITRAFLEET: “Picosulfato sódico, oxido de magnesio ligero, ácido citrico anhidro”. ¡Lo que el cuerpo necesita! Por lo menos no es un supositorio Rovi. Que con lo que ha avanzado la ciencia parece mentira que aun existan medicamentos que se administren vía anal.

Los polvos mágicos.

¡Que comience la fiesta!

A las 8 en punto en pie para la primera toma. Que debe ir acompañada por litro y medio de agua durante las siguientes 4 horas. El sobre es grande, pero se presenta amigable. Los polvos huelen bien, incluso resultan apetecibles. Pero al mezclarnos con el agua, la combinación se calienta como si la hubiéramos metido al microondas. Esto acojona, recuerda a cuando intentan envenenar a James Bond peli si, peli también y la copa termina derritiéndose por la acción del brebaje.

Repaso el prospecto… Vale, es normal. Pero le voy a poner un par de cubitos y una pajita a modo de cocktail, pa que entre mejor.

¡Me voy a cagar vivo con esta mierda!

"Pongame un CitraFleet con Vodka. Mezclado, no agitado"

Y como tengo que beber agua constantemente y me da miedo cagarme encima, descarto volver a acostarme. Me recuesto en la cama y me dispongo a reconciliarme con la abandonada programación televisiva (¡Qué bien ha venido internet para ver solo lo que quieres cuando quieres!). Enchufo la tele: noticias, basura, corazón, noticias, basura, basura, teletienda, noticias… ¡Grandísima mierda!

Hondanadas de basura

Lejos quedan los tiempos de la lucha libre y humor amarillo.

Tenía que haber enchufado de primeras la Play sin dudarlo. La Wii quedaba descartada, porque exige movimiento y se me podría escapar el punto.

Ahí me quedo, tirao en la cama. Bien agustico y dándome un trago de agua entre carrera y carrera del Motorstorm Apocalypse.

Pasan un par de horas y, si bien aparecen importantes retortijones, aun no tengo ganas de evacuar. Seria por la horizontalidad, porque al incorporarme un poco y padecer el padre de todos los retortijones se activan las alarmas de mis esfínteres y pongo pies en polvorosa hacia el wc.

¡Bienvenidos al primer festival de la deposición liquida! (Evento patrocinado por Laxantes Citrafleet)

“Aaaayyyyysss” (leer en forma de suspiro) ¡Pos me quedao a gusto! Ahora tengo que estar alerta, que el prospecto es claro, una vez que se abre la caja de pandora… ¡Cuando haces pop ya no hay stop!

Llega mi cuñao y se une al juego. No al propuesto por Citrafleet, sino al de la Play. Se muestra comprensivo cuando hay que pausar la carrera para que yo me pegue otra hasta el aseo.
Para cuando llegan las 12 del mediodía y tengo que tomarme el segundo sobre de laxante, me resulta increíble pensar que queda algo dentro de mí que limpiar.

El prospecto no exageraba… ¡Estoy meando por el culo! Cito textualmente la frase del prospecto: “Prepárese a esperar deposiciones líquidas o blandas y frecuentes en cualquier momento después de tomar una dosis de CitraFleet. Esto es normal y muestra que el medicamento está funcionando. Sería práctico asegurarse de que tenga acceso a un baño hasta que los efectos hayan pasado.”

La fiesta del excremento!!!

Este pobre chavalin no hizo caso al prospecto.

Este ingenio de satán ha arrasado hasta con los chicles que me tragaba cuando era pequeño para que no me pillara la profesora en clase y que permanecían desde hace décadas pegados en mi colon.

Llega la hora. Estoy preparado. Mis entrañas no habían estado tan vacías desde que mi padre me tuvo un día entero sin comer esperando a que me decidiera a comerme el plato de potaje.

Reviso mis calzoncillos, le beso la calva a mi padre y me cuadro ante mi guardia pretoriana. “Madre, Hermana… podemos irnos”.

¡Siempre alerta!

¡Nunca caminaras solo!

Salimos de casa y me escoltan hacia el coche. Aunque me cagara en el último momento… mmm, no, expresión inadecuada en este contexto. Aunque me acojonara en el último momento e intentara huir, la guardia no lo permitiría.

Hace buena tarde. Camino al hospital el sol acaricia mi cara. Siento una extraña sensación de tranquilidad y paz interior.
Es momento de reflexión. De hacer balance de tu paso por el mundo. De las cosas que has hecho, de las que te han faltado por hacer.
Tú vida pasa ante tus ojos cuando enfilas la milla verde… Apoyo la cabeza en mi mano, se cierran mis ojos. El tiempo se acaba… este es el final amigo…
Es hora de morir

“Estas muy callao. ¿Te pasa algo?” Pregunta preocupada mi hermana ante mi profundo estado de aflicción.

“WWAAAAOOOHH” (Bostezo épico) “¡Cooopon que sueño! ¡Me estoy quedando torrao!”

¡VENGAAAA!
¡Que solo me van a hacer unas pruebas de mierda! ¿Cómo voy a estar así de afligido? Si una de las veces que me operaron hice una porra en clase para ver cuantas grapas me ponían.
Ni un pensamiento negativo innecesario. Si alguien se retrasa no ha tenido un accidente de coche, ha parado a comprar miguelitos. Si no te ha llamado no es porque pase de ti, se ha quedado sin batería. Y si te duele la barriga no tienes cáncer de colón, solo son gases. ¡Tírate un peo! (autentico consejo de la abuela)
¡Pensamiento positivo hasta que se demuestre lo contrario!

De lo que va todo esto.

Porque es demasiado fácil ser pesimista.

Llegamos al hospital, Morales Meseguer. Bombardeo de recuerdos. Familiares ingresados, accidentes de coche, operaciones, falsas neumonías, huesos rotos, mordiscos de animales exóticos… y siempre un denominador común. Espera, mucha espera. Hasta 5 o 6 horas sin ton ni son. Ver crecer la barba de tu padre entre sala y sala de espera no tenía precio. Así que me pongo en lo peor, puede que llegue a los 30 saltando entre salas de espera.

A mí, que solo me quedaba en mi lista de cosas que hacer antes de los 30 que me dieran por culo, porque lo de montar en globo ya lo hice con 16 o 17 años. En fin, hay cosas que no se deberían hacer ni una vez en la vida… Como se suele decir: “Por el culo ni el bigote de una gamba!!!”.

Y así es como reacciona un hombre cuando le tientan el culo.

Entramos al edificio, 7º piso. Si intento escapar por la ventana, muerte segura. La planta es enorme. No tenemos ni idea de donde es nuestra consulta.
No hay indicaciones, solo un cartel en el que pone: “Espere a ser avisado”.
La Sala de espera parece el andén de un metro abandonado de lo vieja, sucia y fea que está. Como es costumbre, repleta de gente que tiene que estar hecha polvo a tenor de sus caras. Van llamando al personal por un altavoz cascado del que no sale sonido entendible. Es como jugar al bingo en una residencia de ancianos. Suena el cacharro y la sala se congela. Deja de sonar el cacharro y todos empiezan a preguntarse entre sí que nombre han dicho. Así a intervalos de 5 minutos durante dos o tres veces. De borregos…

“¡Esto es ruina!” Suelto al aire. Nos levantamos y buscamos nuestra puerta.

Parece esta, aquí tiene pinta de que juegan al teto con tubos de plástico. Llamamos. ¿Contraseña? Gastro & Colono. Podéis pasar.
Le doy el informe a la señorita que hay tras la puerta.

“Gastroscopia yyy… colonoscopia…”. Asiente y me mira con esa cara traviesa del que da una noticia que le parece desagradable pero cómica.

Bueno, yo creo que ya está bien, ¿no? Ni que tuviera un botón ahí dentro que si lo tocan me reseteo, me autodestruyo o me vuelvo gay!!!

Aquí estaba el problema, estaba puesto en gay.

Algun@s piensan que este botón está en el culo.

Un poco de seriedad por favor…

Varias personas trafican con mis papeles hasta que sale otra señora que me comunica que no era el primero de la lista pero como ha fallado pueden empezar conmigo. –“Has tenido suerte. ¡Vas a ser el primero!”

¿Suerte? ¿Suerte porque? ¿Porque el primero pilla los tubos limpios? ¿Porque le cantáis una nana mientras lo penetráis? ¿Porque el medico aún no está borracho a primera hora? ¡Suerte al que le tocaba antes que a mí y ha conseguido escapar! Yo solo soy un pobre desgraciado con una anemia inexplicable que me ha traído hasta aquí. Me despido de madre y hermana y paso a la sala de torturas.

Sala de intrusiones...

Imagen que se había formado en mi mente.

Esto no es lo que me esperaba… No pretendía la estancia limpia y antiséptica de un quirófano pero tampoco casi un trastero…
Carpetas, archivadores y cajas se amontonan por la habitación. Solo en una esquina se pueden ver los aparetejos, monitores y camillas típicas.

Me dan una bata y me señalan una cortinilla de ducha que esconde una silla de colegio en una esquina. Lo más chapucero y cochambroso desde los probadores que improvisan los puestos de ropa del mercao.

Puro lujo.

Más sofisticado que El corte ingles.

“Quítate la ropa, zapatos, anillos, pulseras, relojes y te pones la bata. Puedes dejarte la camiseta si quieres.” Ehhh… ¡Has olvidado decir por favor!

¡Detallazo! ¿Me va a dar vergüenza enseñar las tetillas después de dejar al aire mi culo peluo?

Cosas que pasan en el barrio...

Salido de mi mente enferma hace mas de 10 años

Pero si, lo agradezco, me la voy a dejar. Que es mi camiseta nueva de Bender y mola mucho. Llego a este punto como “Bender el que ofende”, espero no salir de aquí como “Indefinido Bender”.

Me recuesto en la camilla y comienzan a prepararme para las pruebas. Me ponen una vía para el sedante y una pinza en el dedo para el ritmo cardiaco. ¡Será por si realmente encuentran el botón de reset y entro en parada!

Tres personas pululan a mí alrededor enchufando monitores, comprobando aparatos, preparando herramientas… Como otras tantas veces vuelvo a ser un trozo de carne al que van a tratar. El trato impersonal es habitual. No deja de ser su trabajo. El mecánico tampoco le habla al coche, ni le da ánimos mientras comprueba porque falla el motor. En unos minutos los tres desaparecen y me dejan solo en la habitación. Hago un repaso 360º de la sala analizando el instrumental presente. Los monitores son philips… ¿qué botón habrá que tocar para ver teledeporte?… Observo el que marca mis constantes vitales.

¡Pues estoy tranquilo! Tengo el pulso de un muerto. La vida me ha endurecido, ya ni siento ni padezco.

Cables, mas cables… ¡Un carro de paradas! Lo había dicho en broma, pero se ve que una parada cardiorrespiratoria sí que es posible. Bah, posible pero improbable.
Sigo el barrido… y ahí está. En esa bandeja junto a la pared. Mi archienemigo, el colonoscopio. ¡Ganaras esta batalla pero no la guerra!

Instrumento de Satan.

¡Ahí estás maldito!

Vuelve a entrar el sequito de enfermeros. Parece que ahora sí que sí. ¿Quién de estos será la mano ejecutora? ¡Pues ninguno!

Cuando ya no queda nada que preparar y solo falta la estocada, aparece el médico especialista como el que no quiere la cosa. Como si llegara corriendo de apurar el café en la cantina.

El medico entra para rematar la faena.

La mano ejecutora entra en escena para dar la estocada.

“Venga va. ¿Que tenemos aquí? ¡Gastro y Colono! ¡Perfecto! Vamos a ello.” Verborrea contento mientras cuca los ojos para echar un vistazo al informe.

Se va y vuelve en menos de un minuto ya con la bata de médico, unos guantes de látex y las gafas puestas. ¡Esto es otra cosa! ¡Ahora sí que parece un medico!
Me colocan de lado sobre mi costado izquierdo (tiene que ser el izquierdo y aún no he descubierto porque).

-“Bueno UNHAPPY. ¿Qué tal? Primero te sedaremos. Después te echaremos un anestésico en espray en la garganta para que no te den nauseas. Te daremos esta cánula (me la enseña) para que la muerdas. Y luego empezaremos con las pruebas. ¿Ok?”

Disfruta viendote por dentro.

Menos mal que no se parecía a este, que parece que lo han pillado viendo porno.

Asiento con la cabeza. Así da gusto. Trato humano, tono amigable, le da un aire a santa claus… ¡Este tío, es colega! Me va a dar por culo… ¡Pero es colega!

Enchufan una jeringuilla, que parece de broma de lo grande que es, en la vía que me habían tomado en el brazo y me pegan el chutazo. ¡Que fresquito!
Espero que no me estéis estafando con un placebo de esos que solo te lo ponen para tranquilizarte y luego no te…. ahhhh, esta mierda es buena…

El placer de los dioses

En menos de cinco segundos estoy flotando. Si no hubiera visto la jeringuilla juraría que me han metido media botella de ginebra en vena. Que borrachera más rica. Tenéis que comercializar esta mierda. Me hubiera venido de perlas para evitar esos botelleos a la intemperie con frio polar o esos otros en el que te pasabas más tiempo corriendo delante de la policía que bebiendo. Ahora me da igual lo que me hagan, como si me tiran por la ventana.

Droja fina

¡Es un momento de felicidad!

A continuación me ponen el espray anestésico en la garganta.
“Muerde esto y traga cuando te digamos.” Me comenta el medico mientras me mete la cánula en la boca y coge el gastroscopio.

Un momento… Mi sentido del humor no ha dejado de funcionar con el chutazo y eso ha sonado fatal. ¿Qué muerda? ¿Qué trague? ¿No me habrá dado popper doctor…

Parpadeo y para cuando me doy cuenta ya estoy viendo mi esófago en el monitor. La droga ha funcionado de puta madre. El tubo del gastroscopio ha entrado destrangis.
Ni me he enterado, ni me molesta más allá de sentir algo pasar por la garganta.

¡¿¡Y to eso es mío?!? Me pregunto flipado por las drogas mientras veo en el monitor la progresión del tubo. Es como ver por dentro un globo a medio inflar de esos alargados que utilizan para hacer figuritas. O eso, o un condón con estrías.

Entre lo nublado que estoy y mis nulos conocimientos de fisionomía intradigestiva no tengo ni idea de por dónde va el tubo. Yo lo veo todo de puta madre. Rosa, con apariencia viscosa y bien limpito. Como debe ser. La droga me ha hecho perder la noción del tiempo, ya no se cuánto tiempo llevan dentro de mí.
Lo que tengo es sueño. Como tarden mucho lo que voy a necesitar es que apaguen las luces, una manta y una almohada.

De repente la imagen se acelera marcha atrás hasta que se hace la luz y veo mi cara de empanao/drogao en el monitor. Ale, gastroscopia finalizada.

“Ya hemos terminado con la gastroscopia, ¿Cómo te encuentras UNHAPPY?” Me pregunta Papá pitufo mientras me quita la cánula.

“Bieeennnn”. Un momento… ¿y esta voz de pito? ¡Me habéis bajado dos tonos! ¡Y solo conocía una forma de hacerlo!

¡Pon helio en tu vida!

Bueno, dos…

¿Que me estás contando Cristian Castro?

¿Que habéis tocado por ahí dentro? (Más tarde leí por ahí que la entrada del tubo podía provocar una irritación de las cuerdas vocales, misterio resuelto)

Sin tiempo para revisar mi escala de graves y mi recientemente adquirida nueva escala de agudos me comunican que la colonoscopia es inminente.

SpiderColonoscopista

¿Cómo? ¿Ya? ¿Ni unas tiernas palabras al oído? ¿Ni siquiera unos soplidos en la nuca? ¡Es usted insaciable señor doctor! Apenas hemos terminado con el francés y ya está usted pensando en el griego.

Veo de reojo como coge de nuevo el tubo. ¿Habréis lubricado eso, no!?!?!? La limpieza ya me da un poco igual, porque lo que hayáis encontrado por aquí arriba no creo que sea peor que lo que encontréis por abajo. ¡Pero suave, eh! Que esa puerta siempre ha sido “Only OutPut” (algún día se me terminará de ir la cabeza y me tatuaré esas palabras cerca del ojete).

Dirijo mi mirada al monitor y ya me puedo ver de costado sobre la camilla. Bueno… allá vamos…
La cámara se acerca, se acerca, se acerca… ¡Y ahí está mi culo peluo! Un poco más… ¡Hoyo en uno! ¡Estamos dentro!

¡Como te gusta!

Guardiola: especialista en colonoscopias.

Pero vaya mierda de película, no se pueden hacer estas cosas con tan poco presupuesto. Se ha notado mucho el cambio de imagen real a CGI (efectos especiales de ordenador). Hay que cuidar más las transiciones. El paso de primer plano de culo a tubo rosa arrugado ha sido muy brusco. Así no hay dios quien se crea la escena. Se de una colonoscopia que no optara al oscar por los mejores efectos especiales este año…

Por ahora va bueno, ni me he reseteado, ni me he autodestruido y creo que me siguen gustando las mujeres.

Al igual que con la gastroscopia, no hay quien se aclare con este viaje interior. Mucosas y colores rosáceos en el interior de un globo arrugado.

Nada más que distinguir para el ojo no entrenado en estos menesteres. Aunque por lo pronto no dolorosa, la exploración resulta más molesta que la anterior. Por un detalle. Un detalle que aún no os había comentado.

El ayuno y el laxante facilitan enormemente la realización de estas pruebas dejando desiertos los tractos digestivo e intestinal. El afecto colateral es que, al estar vacío, las paredes del intestino grueso pueden pegarse. Lo que conlleva el tener que despegarlas al realizar la exploración. ¿Cómo?

¡Aire, aire!

¿Cómo despegarías un globo arrugado y pegado? Efectivamente. ¡Aire! El colonoscopio, que lleva tantas cosas que parece sacado de la gabardina del Inspector Gadget, también contiene una válvula para insuflar aire. Hagamos recuento: cámara, luz, pinzas e inflador. ¡En un tubo de un dedo de diámetro! ¡Y no le ponen HDMI porque no quieren oiga!

Tecnología a tomar por culo.

Y próximamente iColonoscopio 4S.

Pues al parecer mi intestino estaba más pegado que el calzón de Rafa Nadal a su orto y el colonoscopio necesitaba ingentes cantidades de aire para abrirse paso dentro de mí.

Hasta hoy siempre lo había hecho al revés, pero si este es el procedimiento… ¡Soplen sin miedo!

Como hacer de la expulsión de aire un arte.

A estas alturas no sabía si los efectos de la droga se estaban pasando, si habían activado sin querer el modo trituradora del colonoscopio o si ya me habían metido tanto aire por el culo que iba a explotar…

Y no exagero, a veces la realidad supera a la ficción. Bromas que se van de las manos: Caso 1, caso 2. Y accidentes de lo más absurdos.

Cada segundo que pasaba me sentía peor. Lo que había sido un remanso de paz y tranquilidad se estaba volviendo puñetero por momentos.
Como si estuvieras gestando el mayor pedo de la historia y no pudieras evacuarlo.

Un gran dolor de barriga que no puedes mitigar con los procedimientos habituales. Lo típico: encogerse, apretar la barriga, adoptar posición fetal. Pero claro, en esta situación ¿cómo aprietas la barriga? ¡Si estas lleno de aire! No quieres explotar. O que el aire encuentre su salida lógica y salga el colonoscopio a presión de mi recto, en forma de látigo cepa y fustigue al médico de forma violenta. (Esto último creo que me lo apunto para escena gore de película de serie B).

Todo asumible y soportable hasta que llegamos al tramo final de la colonoscopia. De repente la molestia se convierte en dolor del bueno. Lo más parecido a cuando al capitán de la nostromo le sale el alien del pecho.

No soy de quejarme, pero en ese instante ya no puedo evitar soltar pequeños alaridos de dolor. Bajito, para no molestar. Pero resultaban cómicos al salir agudos, producto de haberme robado dos tonos en la gastroscopia. Sonaban como… como… a Chewbacca con dolor de barriga.

De repente se activa el sentido arácnido del médico: –“¿Cómo vas UNHAPPY?”
“Bienrrggggg…” Intento hacerme el duro pero mezclo la palabra con el alarido.
ENFERMERA: –“¿Pues no ves que lleva un rato quejándose?”

¡Menos mal! ¡Mis quejidos eran audibles! Ya pensaba que me estaba retorciendo de dolor en la frecuencia de los perros o algo así…

-“Solo un poco más. Ya casi estamos. Se nos está resistiendo la última curva“.

¿La última curva? ¡Pues debe ser el puto sacacorchos de Laguna Seca porque me estás matando cabrón!

Zurullitos de coña bajando por la última curva de mi intestino grueso hacia el colon.

El tiempo deja de correr, hemos entrado en bullet time. Una gota de sudor frio empieza a caer por mi espalda. No sé qué acabará antes conmigo, el colonoscopio atravesando mi abdomen o la explosión de mis tripas henchidas de aire.

Huyo del dolor y accedo a la zona zen de mi cerebro, donde no existe rencor ni malicia, donde suelo ir a morir. Pero no hayo la paz. Solo encuentro al puto chino de “Gran golpe en la pequeña China” inflándose y explotando.

La mejor escena de la historia.

¡Esto no funciona! ¡No doy más de mí!

Piensa en cosas desinflándose, piensa en cosas desinflándose, piensa en cosas desinflándose…
El Hindenburg pegandosela, el Real madrid de Queiroz, el boom del portal terra, la burbuja inmobiliaria, Alex de la Iglesia, Peter Jackson…

La mitad por el mismo precio.

Directores & Desinflados

Y cuando la pelleja ya no daba más de sí…

-“Ya está UNHAPPY, ¿cómo te sientes?”

¡Pues jodidamente inflado! Podéis atarme un hilo al pie y llevarme a casa como un globo de helio.

Jodidamente inflado.

¡Por el amor de dios no soltéis el hilo!

-“Túmbate mientras te quitamos la vía. Y si no te mareas al levantarte, ya puedes irte a tu casa.”

Bueno, el malestar por acumulación de aire por el culo continua, pero por lo menos ya ha acabado la intrusión interna. Me incorporo con cuidado temiendo flotar. Pero no, no es helio lo que me han metido, nada de gravedad cero o walking on the moon. Me visto como buenamente puedo para evitar una flatulencia épica y salgo a la antesala donde esperan madre y hermana siempre alerta. Al rato sale el medico con los resultados.

“Todo normal.” Dice sonriente.

Pues ale ¡arrancando! No vaya a ser que le interese inspeccionarme por algún otro agujero de mi anatomía.
Después del interrogatorio familiar (¿cómo? ¿Qué? ¿Cuánto? ¿Dónde? ¡Maldita sea, ya sabéis por donde!) Cogemos el coche camino al hogar. Ya me voy desinflando, es hora de constatar como de “normales” son los resultados. Veamos…

Pues para ser normales… han encontrao un montón de cosas… y todas en las gastroscopia…

Algo no encaja...

Un momento…
El informe decía claramente que primero la gastroscopia…
Y que si encontraban algo nos dejaríamos de escarceos anales…

¡Maniaticos! ¡Lo habéis hecho mal! ¡Yo os maldigo a todos! ¡Maldigo las intrusiones! ¡Os maldigo! ¡La colonoscopia no era necesaria!

En fin, prosigamos… Hernia de 2cm, cardias incompetente, pequeñas ulceras antiguas cicatrizadas en la cara anterior bulbar…

¿Y a esto llaman ustedes normalidad? ¡Me estoy autodestruyendo por dentro!
Vine para que encontraran la razón de la anemia y han encontrado un agujero negro en mi tracto digestivo.

¿Y otra hernia? ¿Es que no saben las partes de mi cuerpo quedarse en su sitio? Tirare de internete a ver que leches es todo esto y como me está matando por dentro:
“Debido a defectos en una serie de estructuras y mecanismos del diafragma, la unión esófagogástrica se mueve de su sitio. Este problema unido a un cardias incompetente (no se cierra cuando debe) hace que parte del estómago pase en dirección ascendente al tórax. Esto desencadena en reflujo gastroesofágico (los jugos gástricos se escapan del estómago) que provoca irritación del esófago y malestar (ardor).”

Bueno, es un alivio. Parece ser que lo de la hernia de hiato y el cardias incompetente no me lo he provocado yo mismo en mi época destroyer. Además por lo menos no se me han herniado el diptongo ni el triptongo (chiste gramatical).

¡Chistaco!

Lo que sí parece que es por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa son esas ulceras bulbares ya cicatrizadas. Conjunción de la época mala* (Nulo consumo de tabaco y café, pero sí de ingentes cantidades de alcohol) y de otros hábitos perjudiciales para la salud gastrointestinal que yo desconocía: comidas pesadas y grasas, alimentos ácidos como el tomate o el limón, la cafeína (maldito redbull), algunos medicamentos como la aspirina o el ibuprofeno (aliados esenciales de mis maltrechas articulaciones), el estrés (¡malditos informáticos!) e incluso el chocolate…

Tiiiioooo… Quítame el tabaco y el café que no consumo. Incluso llegado el día no echaré de menos el alcohol. Pero el chocolate y el limón… Con lo falto de amor que estoy… y lo huertanico murciano que soy.. ¡acho tiooo, eso no me lo quites! ¡Nooo tiiioooo nooo!

Es una cosa que alimenta...

¡El chocolate se respeta!

De la zona mala ya me encargo yo. ¡Prometo no volver! O por lo menos no hacerlo de forma tan asidua como entonces…

Un momento… ¿y qué es lo que ha dicho de mi cardias? ¡Lo del cardias incompetente no me lo dice usted en la calle doctor! Me han llamado muchas cosas: idiota, infeliz, imbécil, tigre, maquina… Pero nunca se habían metido con mis esfínteres estomacales.

Por lo demás todo bien. Falta saber quién es ese tal H.P. que intentan descartar con las biopsias. Biopsias que no noté aun siendo estas, literalmente, pellizcos en mis adentros. La droga funcionó bien. Aquí pone lo que era: Fentanilo 50ug Midazolam 2mg. A ver cuando lo comercializan en botellas de 70cl.

Nada más que objetar del informe del doctor “Shanabo”, tiene guasa el apellido. Salvo una cosa: “LIMPIEZA DEL INTESTINO: Suficiente”. ¿¡¿SUFICIENTE?!? ¿Qué más querían de mí? ¿Qué me volviera del revés cagando?

Desatascos el Rano

¡Esto es un intestino grueso insuficientemente limpio!

Analizado concienzudamente el informe de las pruebas solo queda volver a la consulta del especialista gastrointestinal. Con un poco de suerte ya me habré desinflado para entonces.

Esto se acaba. Finalmente llegamos al día en el que vuelvo al especialista gastrointestinal para el veredicto final. Poco más que añadir a lo que ya pude deducir yo mismo del informe. Me descubren que el HP no solo es una marca de informática. También es una bacteria llamada Helicobacter Pylori y que es responsable de infecciones del aparato digestivo que desembocan en ulceras. Gracias a dios no es mi caso.

¡Malditas bacterias!

¡Pero no fue mi caso!

Entonces… ¿de dónde salió aquella anemia que ahora se antoja tan lejana en el tiempo? Pues el especialista termina teorizando sobre la posibilidad de que aquellas antiguas ulceras fueran la causa de la pequeña falta de hierro que padecí. Que no encuentra otra explicación.

Genial. Esta película termina con final abierto. A huevo para una innecesaria secuela.

¿Y tú eres especialista? ¡Si no sabes diagnosticar!

Me recetan protector de estómago por 6 meses ¡y a correr! Ni siquiera me recomiendan unos hábitos saludables. Ni un inhibidor de la bomba de protones para viajar en el tiempo o algo… ¡Pues ale! Ya miraré yo por mí.

Pon un protector en tu vida.

Y al final con un mes me espaché...

Adiós muy buenas.

Y aquí termina, por ahora, mi periplo gastrointestinal. Aproximadamente un año y medio de idas y venidas para terminar sin saber realmente lo que tengo.

Hagamos recuento:

Desde la primera revisión médica del trabajo: 1 año entre revisiones, 1 semana para médico de cabecera, 3 semanas para el análisis sangre, 4 semanas para el análisis de heces (más repetición por incompetencia del personal), 1 mes para la cita con el especialista, 1 mes para las pruebas gastro & colono, 2 meses para volver al especialista, 2 semanas para volver al médico de cabecera.

Menos mal que no encontraron nada grave… ¿Cuánto tarda en matarte un cáncer de colon? Aproximadamente 5 años. Hubiera sido una pena perder casi 2 en idas y venidas mientras se agravaba, ¿no?

Un tiempo despues…

El protector de estomago que debí tomar 6 meses lo tomé solo 1.
Sigo sin tener los síntomas de una anemia o una ulcera estomacal.
Volví a mi medico de cabecera para que me recetara protectores de estomago sintiendome culpable por haberlos tomado solo 1 mes.
La medico Pasa me ha mandado otro análisis de sangre porque pasa de mandarme protectores de estomago sin saber si los necesito. (¡La Pasa pasa! jajaja)
Me mantengo a la espera de los nuevos resultados…

Vienen, fuertes vientos de tormenta...

¡Que foto más profunda copón!

*¿Que qué es LA ZONA MALA? La zona mala es salir durante 10 semanas seguidas Jueves-Viernes-Sabado y empezar a pensar que te estas quedando tonto de tanto desfase.

PD: Película recomendada -> El ciempiés humano – Primera secuencia

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Acerca de Alien 143

No voy a parar de escribir mierda.
Esta entrada fue publicada en Otras mierdas y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a GASTRO & COLONO (Internal Intrusion)

  1. carlos dijo:

    Divertido el texto… me he reido un rato. Espero que todo haya ido bien 🙂

  2. Pingback: GASTRO & COLONO (Definitions) | Unhappy & Idiot

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