“Limpia la grasa de los motores y ¡mata neuronas!” Cifra, tras ofrecer un trago a Neo. (Matrix 1999)
Vuelvo a las andadas, ya está aquí el segundo jueves épico que os prometí. Escrito originalmente un mes después del jueves del anterior capitulo (25/11/2006), pero vivido en la semana siguiente. Dentro de un irrepetible (gracia a Dios) combo de 10 o 12 jueves universitarios seguidos, desde últimos de septiembre hasta fin de año. La prueba de que lo que no te mata te hace más fuerte, aunque te deja un poco tonto.
¡Que ustedes lo disfruten!
JUEVES ÉPICO 2:
Pues ya es jueves otra vez!!! Ya ha pasado una semana!!! Y que tengo ganas de salir de nuevo!!!
El jueves pasado ya sabéis como fue, os cuento las consecuencias: Un viernes tarde comatoso en clase, un viernes noche con más sueño que una cesta gaticos al lao de una estufa y un resfriado que me mermaría durante días.
Pero lo dicho, que es jueves otra vez y no es momento de flojear. El plan estaba claro: Voy a clase, vuelvo, me recoge mi “Colega De Los Jueves” (Si señores, CDLJ vuelve a ser mi pareja de baile para hacerlo todo carbón en este bis épico), vamos a entrenar, nos cambiamos, vamos al bajo de los botelleos clandestinos (el mismico del capítulo anterior) y…
Y después todo estará borroso hasta que salga el sol y nos vayamos a comprar las entradas del “España – Argentina“ (Partido que inauguró el estadio de la Nueva Condomina de Murcia el 11/10/2006) en una cola kilométrica y al sol.
Si, estáis leyendo bien. Lo de llegar el otro día a las 13:30 no fue premeditado, pero esta vez sí. Nos embarcamos con conocimiento de causa. Nos gusta sufrir, nos gusta superarnos, pasarlo mal y demás precariedades.
Le comunico a mis padres el plan, pero como ya no me quieren no espero ningún tipo de esfuerzo por retenerme para salvaguardar mi salud. Más o menos les sale un poco de afecto:
-”Entonces… ¿te vas al fútbol, luego de fiesta, después a sacar las entradas y mañana a clase?”
“Si”.
-”¡Pos tira!” Definitivamente padre ya no me quiere.
-“¡¿¡Y te vas con ese resfriao!?! ¡Ayyy, Ayyy!” ¡Madre aun me quiere!
“Tranquila madre”. Le contesto con voz nasal, por nariz repleta de mocos, y afonía aguda.
O madre me quiere o ya ve que muero esta noche y: ¡Ay ay, que voy a tirar el tabique de la habitación de mi difunto hijo y voy a dejar un salón que va a dar gusto verlo! (Y efectivamente eso fue lo que pasó con el tiempo. No morí, pero ahora tenemos un salón del copón y yo duermo en lo que era la cochera).
En fin, de camino al entrenamiento CDLJ ya me enseña la ginebra de los campeones, SHERITON: si no te mueres te gustará un montón.
SHERITON, la nueva fórmula para poder hacer botelleo con media botella de ginebra por cabeza con 3€ o menos. Qué gran descubrimiento en el Mercadona a 3,95€. Haciendo binomio perfecto con la botella de fanta de naranja de 2 litros a 1,05€. 5€ justicos, lo que costaba un cubata de la época.
Fanta + Sheriton, una historia de amor, más que el mixto y la mixta. Que ya veis como acabaron:
¡Qué gran alegría cuando al beberla no perdimos ni la vista, ni el sentido! Espera CDLJ, mira la etiqueta que esto es muy barato, a ver si tiene truco y esto no lleva los 37,5 grados de rigor para una buena colonia de ginebra. Redoble de tambores…
¡37,5%! ¡¡¡Buuuuuaaaaahhhhhh!!!
Termina el entrenamiento y CDLJ y yo nos ponemos de gala para la ocasión. Increíble lo que me costaba peinarme sin peine, pa los cuatro pelos que me quedaban.
CDLJ me ofrece su gomina. ¿Giorgi? ¿La gomina de Bisbal? ¡¿¡Pero qué mariconada es esta!?! Pero como promociona ese tío gomina, si es el niño de los ricitos de oro. No tienes algo más varonil, ¿no ha sacado Ricky ninguna gomina?
Años después David Villa pasó a ser la imagen de Giorgi y Ricky Martin salió del armario, mandando a la mierda el anterior párrafo.

A Bisbal no puedo verlo porque siempre fui de Busta, el tío mierda de Villa fichó por el Barça y Ricky... Ricky... ¿Por qué me has hecho esto?
“¡Ah!, que vais de ligones esta noche.”
Nos comenta un colega del equipo, el autentico inventor del “¡Ah!, que + comentario*“, mientras observa cómo nos acicalamos.
*Ejemplos: “¡Ah!, que vas de listo”, “¡Ah!, que te enfadas”, “¡Ah!, queee… ¡ahh!”
Si de ligón voy todas las noches pero al parecer las mujeres no se percatan.
Llegamos al bajo de los botelleos dando palmas más felices que unas pascuas. Ya están todos allí con el botelleo comenzado. Claro, son casi las una ya.
El dueño del bajo (desde ahora “el amo del calabozo”, que define mejor aquel lugar), colegas varios y los amantes del alcohol económico, componemos lo que viene siendo el típico botelleo de los jueves.

"Bienvenidos a mi bajo: Utilicen el aseo para las urgencias urinarias y no griten a altas horas. Gracias."
Parece que esta vez hay que beber más rápido que el Macareno bebiéndose un mini porque hoy queremos hacer la completa e ir al Zig Zag, a las Tascas y después al Novo. No problemo! Cosas más insanas se han hecho, además siempre tendré a CDLJ para beberse parte de mi media botella sin rechistar. ¡Qué buen amigo es pijo!
Entre cubatas y Pros (Si, vuelve a haber Pro. Muchos nos envidian por ello, otros nos odian) la gente ya quiere irse.
WARNING!!! CAUTION!!! De aquí no se mueve ni dios, que nos queda aún media botella y no está el alcohol como para tirarlo (la verdad es que estaba barato de cojones y se podía tirar sin ningún tipo de remordimiento, pero siempre queda bien soltar una frase lapidaria así). La gente nos mira comprensiva y espera a que nos terminemos nuestra botella… ¡qué capullo!
-”Ahí os quedáis marranos” ¡Nos vamos!”.
Al igual que la gran Lola Flores… Si nos queréis… ¡Irse!
¡Qué más da! Al ritmo de Ricky Martin by DJ Style (el que sale si buscas en el google, no. Me refiero al amo del calabozo) nos quedamos jugando al Pro los irreductibles caballeros de la mesa pegajosa. Increíble como combinamos alcohol y juego para echarnos unos cuantos piques más y acabar con la media botella que queda en menos de 30 minutos.
Lo que tiene el Pro en los botelleos es que, cuanto más bebes mas te acercas a la tele para mantener el enfoque de tu perjudicada visión. Empiezas levantándote de la silla y al final si sacas la lengua llegas a chupar la pantalla. Y más cuando las sucesivas revanchas se te van yendo de las manos hasta que tienes que codear al rival a un palmo del televisor para conseguir una posición en la que el tubo fluorescente no se refleje en la pantalla.
Bueno, esto sí que se acaba ya, ultimo cubata para el camino. Vaya, queda un culo de fanta naranja, un culo de fanta limón (la hermana triste de las fantas) y cocacola pa echar a los cochinos. Lo lógico sería echarle cocacola y a tomar por culo. Pero es que a mí no me gusta la cocacola. Que yo soy Raulista, Español y de Fanta Naranja. ¡A ver si nos enteramos!
En esto que mezclo los 3 refrescos y añado un poco de 7up sin gas, que llevará desde antes del verano en el bajo, porque parece que la mezcla ha salido algo oscura.
-”¿Y te vas a beber eso?” Me preguntan.
“Pues claro”.
“¡¡¡Buuuaaaaahhh!!!” Sale de mi garganta al primer trago. ¡Vámonos antes de que muera!
Esto es lo que pensaban mis colegas que me pasaría al beber mi mezcla mortal.
Echamos a andar hacia el Zig Zag. Como tras finalizar cada botelleo, dejamos de ser dueños de nuestra vejiga y evacuamos en un solar cercano al resguardo de unas malas hierbas sorprendentemente altas. ¿Qué somos unos cochinazos? Pues por lo menos nosotros no lo hacemos en medio de la acera como perros al amparo de sus dueños, auténticos marranazos.
Además el amo del calabozo tiene que agradecer que ya no lo hagamos en el callejón de al lado del bajo. Cada vez somos mejores animales… mmm… ¡personas!
Pero recuerden señoras y señores, vamos con CDLJ y con CDLJ no se anda. Así que se saca de la manga el número de un taxi y en cinco minutos lo tenemos en la rotonda más próxima. ¡No taches que te he visto! ¿Rotonda? ¿Cómo que Rotonda? Ni rotonda, ni glorieta, ni plaza circular. ¿Qué forma tiene? ¡Redonda! Pues eso, redonda de toda la vida, así me lo enseñaron a mí. (Perdonen este lapso de Exaltación Regional)
Los 3 adentro no sin antes intentar convencer al taxista de que no le vamos a derramar el cubata dentro. No cuela, no. Trago largo y a tomar por culo el cubata.
“¡A Lanzelot caballero!” ¡Que medieval ha sonado esto!
Mientras nos lamentamos amargamente por cada digito que cambia en el taxímetro nos percatamos de que la cara de ese taxista nos suena… Pero si es… es… ¡Es Ramón Calderón! El anterior presidente del Madrid!!!
“¡¡¡Calderooooonnnn!!!”
El buen hombre no se lo toma a mal e incluso nos saca el carnet de madridista. ¡A ver si va a ser Calderón de verdad! Que tan oscuro y borrachos no se reconoce una cara así como así.
Con el jiji jaja del momento el taxista se desvía del rumbo y empieza a darnos un rodeo que irremediablemente se notará en el taxímetro. El amo del calabozo se percata y, empujado por un conocido sentimiento catalán que vive en él y que protege su bolsillo, protesta correcta y tranquilamente:
“¡Me cago en el copón! ¡Que nos estas llevando a la Metro y te hemos dicho al Lanzelot!”
Tanto se asusta el taxista cuando mi colega empieza a morderle la oreja entre ladrido y ladrido que para el taxímetro y corrige el trayecto ipso facto. Tan solo le faltó echar mano de carraca y trompear en medio de la carretera para evitar que se le arrancara.
Llegamos a la puerta del Lanzelot, mirada desafiante al taxista y pa dentro.
¡Esto es un sin vivir! Ya no sé por qué me sorprendo. ¿Porque nos gustara tanto meternos en sitios donde para entrar, los que hay dentro tienen que salir despedidos por las ventanas para dejarte hueco? En fin… ¡A la barra!, que hay que consumir y se nos hacer tarde.
Beefeater con limón. Ya, hasta traiciono a mi inseparable fanta de naranja y todo porque CDLJ ha pedido eso y ya empieza a costar articular tres palabras seguidas, así que con la mano haces el gesto de “otro”.
El cubata es una ciencia inexacta. Si le echas el refresco que le cabe y te vas, los primeros tragos saben tan fuertes que te dan unas arcadas que no veas. Si te esperas a rebajarlo un poco dando sorbitos (hubo un tiempo en el que un colega me utilizaba para rebajarle los cubatas, ¡que grato recuerdo!), CDLJ se te escapa y no lo vuelves a ver en la vida. Si intentas irte con botella y vaso en la mano se lo terminas tirando a alguien por encima. Y ni se te ocurra tirar una gota de alcohol para rebajarlo antes de echarle el refresco, que haz cuenta que por lo que te soplan por ese cubata, cada gota que cae al suelo vale oro!
Solución fácil, rápida y sencilla: abocas la botella en el vaso, te haces el loco cuando empieza a rebosar, silbas cuando el camarero ve como le estas poniendo la barra y cuando se ha acabado la botella de refresco te vas tranquilamente con tu mano chorreando ginebra y fanta. Total, ¡tienes la espalda de CDLJ para secarte!
Sigues a CDLJ un rato mientras hace ochos por la discoteca y te encuentras con otro grupo de amigos.
El primero se dirige a ti, colega de nivel 1. Todo bien, saludo normal de amigo, apretón de manos y dos palmadas en el hombro.
Uy, colega de nivel 2, esto se va complicando. Abrazo efusivo, despeinado general (ya, como que no) y golpes varios. Bueno, podría haber sido peor solo he perdido un dedo de cubata y el liquido derramado no ha llegado a la manga de la camisa.
Mierda, colega de nivel 3 a la vista ¡DANGER, DANGER! Abrazo efusivo con doble giro de 360 grados, manteniéndote en peso, más múltiples cachetadas sonoras. Ahora sí que has perdido medio cubata y la manga te rezuma alcohol. ¡Ya sabes que chupar cuando estés seco!
¡Así que salimos pronto del Lanzelot! Si perdí medio cubata entre la barra y los colegas y lo que me quedó lo bebí de un trago.
Ya estamos en la calle y mientras CDLJ se pelea con la del puesto de salchichas, para que le venda un tipo de perrito caliente que ni existe, la duda vuelve a ser como ir al Novo sin andar un largo trecho.
Espera, espera, que puede haber suerte… a este tío lo conozco:
“¡Acho tío, cuánto tiempo! ¿Qué pasa nene, como estas?”
Recuerden bien estas expresiones, porque son las que se suelen usar cuando no tienes ni idea de cómo se llama tu interlocutor. Lo único que puedes soltar son muletillas de amistad: tío, acho, nene, maquina, marques, campeón… Y demás palabrejas absurdas para que no se note que no sabes cómo se llama ese sujeto al que hablas.
Como mucho puedes hablar del único nexo de unión que te une a la persona:
“¿Como esta tu primo albóndiga? ¿Y el fútbol qué? ¡Mataooo!”
Y toda esta conversación insulsa porque el tío va en coche y le quedan como 3 plazas libres.
Y mientras continuas tu trabajado plan de amistad para no parecer muy caradura al pedir que te lleven a la discoteca, CDLJ llega por detrás gritando:
“¡Eeeeehhhh! ¡Tío!” (Tampoco tiene ni idea de cómo se llama) “¡Llévanos al Novooo!”
Mientras el menda se lo piensa, llega una manada de amigos en estampida. En la fracción de segundo en la que CDLJ y yo no giramos para fundirnos en un abrazo con ellos, el tío arranca el coche y se va casi chirriando ruedas. Observamos su marcha poker face. Aunque no se lo reprocho, la huida es perfectamente comprensible.
En fin, no sé porque pero en unos segundos también desaparecen en otro coche (Perdón, no es solo otro coche, es un Mercedes. Que es un imán para las mujeres pero no hace milagros) la jauría de amigos que nos abordaron terminando de chafar mi elaborado plan de transporte, quedando los tres mosqueteros (amo del calabozo, CDLJ y yo). ¡Uno para todos y si te he visto no me acuerdo!
Sin amigos, sin transporte, sin orientación, ni equilibrio los tres vamos como zombis al Keeper, que es lo más cercano que conocemos sin tener que andar mucho. Llegamos y parece que están cerrando, obvio, son casi las 5. Creo ver que han cambiado el cartel del pub. Cuco los ojos para leerlo:
“NO-VO-BAR…” ¡Hostia! ¡Pero si estamos en le Novo y yo sin enterarme! De repente se atan los cabos en mi cabeza: el Keeper muy cambiado la semana pasada, la figura de Marilyn Monroe en el Novo… ¡Ya saltó la liebre!
Parece que en su día los dueños del Novo compraron el Keeper. Estos tíos no se andan con bromas, compraron todo el Keeper solo para llevarse la figura de Marilyn al Novo. Eso se llama ser caprichoso y lo demás son tonterías. Tiempo después cambio de dueño otra vez y pasó a llamarse SE ALQUILA, pero no sé quien leches lo lleva ahora, porque está muy descuidado y nunca lo pillo abierto.
De repente, mientras explico mi descubrimiento a mis colegas como si hubiera descifrado el código Da Vinci y ellos me miran con resignación por lo que he tardado en darme cuenta del cambio, la historia se repite. Vuelve a aparecer un autobús como la semana pasada y esta vez vacío. No puede ser, será el espejismo del borracho. ¿Un autobús para el Atalayas y vacío? ¡Imposible!
Y en la siguiente entrada descubriréis si era imposible o no. Porque aquí termina la primera parte de este segundo jueves épico. Más pronto que tarde, el desenlace de esta noche a la que aún le queda mucho que contar.
Próximamente: Jueves Épico 2 Parte 2
CONTINUARÁ…
PD: ¿Os habéis fijado que el anterior capitulo era 5.1, como el Home Cinema? ¿A qué no? ¡Pues claro que no! De estas tonterías solo me doy cuenta yo.
PD2: Le ha salido un enemigo natural a la vertiente escritora del abstemio arrepentido, se llama Need for Speed: Hot Pursuit. Y es el culpable de que no se publiquen entradas a mayor ritmo. ¡Descargad vuestra furia sobre él!






















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Que bueno, lo del taxista dando rodeas y tu colega a sio la risa exagera..jejejeeje…aunque ay que reconocerle a Morbios que lo de Pokerface a molao muxo también. Te vas superando tio.
sigue asi
Tengo mierdas y tontás para todos los gustos!!! Esto es un no parar!!!
Me encanta el dibujo doble poker Face
Me encantan las caras de los memes y la de poker face era la que mas se ajustaba a aquel momento.